Paraguay debe generar condiciones para mejorar productividad de empresas locales, afirman


Ante la reciente información de que el vecino país, el más grande competidor y socio comercial de Paraguay, Brasil, anunciara la intención de aplicar reducciones impositivas para impulsar la inversión y el crecimiento de su economía, surge la interrogante de si esto influirá de alguna manera en la decisión de inversionistas brasileños en seguir apostando en territorio guaraní.

Para tener una visión al respecto y sobre los posibles escenarios, consultamos al economista Aníbal Insfrán, quien en primera instancia recordó que en Paraguay mismo, cuando en el 2003 se optó por reducir el impuesto a la renta de las empresas, se logró un incremento en las recaudaciones, lo cual podría ser la teoría que buscara aplicar la República Federativa del Brasil.

“A un sistema de impuestos muy altos, aplicar una reducción podría ayudar a generar más recaudaciones porque de ese modo se podría reducir también la evasión, y yo esperaría esa lógica de Brasil. Pero esto dependerá mucho del nivel de disminución”, expresó Insfrán.

Atractivo
En cuanto a la situación de Paraguay u otras economías más pequeñas, en la teoría una reducción impositiva en uno de los mercados más grandes sería efectivamente un atractivo muy interesante para los inversionistas, y probablemente pueda desplazar a los jugadores menores.

No obstante, el especialista fue muy preciso en acotar que esto sería una de las hipótesis, y que en la realidad no siempre puede ocurrir como se predice, ya que esto dependerá en qué tipo de impuestos se aplicará la reforma, y si la reducción será alta o no tanto, por lo que genera una especie de incertidumbre que en principio suena como riesgo para Paraguay. Sin embargo, dependiendo del nivel de reducción el riesgo es menor o mayor, explicó Insfrán.

En ese sentido, el sitio La Derecha Diario de Argentina explica que el anuncio impulsado por el ministro de Economía, Paulo Guedes, impulsa de esta manera una histórica reforma tributaria.

Gobierno de Bolsonaro apunta a pymes
Si bien la propuesta abarca una actualización del Impuesto a la Renta de Personas Físicas (IRPF), modificando la tributación para empresas en dividendos e inversión bancaria, abarcará a todos los sectores sin excepción, lo cual es histórico, pues desde 1966, en 55 años, es la primera vez que se plantea corregir ineficiencias del sistema tributario, comenta el sitio.

“Con la reforma, todos pagarán una tasa única: el 15%. Esto animará a todos los brasileños a realizar inversiones, a multiplicar sus ganancias, a dejar sus reservas por más tiempo en ahorros. Y todo esto se traducirá en una economía más sólida, con una población más próspera”, según anunció la Secretaría de Comunicación del gobierno de Brasil.

Es así que la medida busca un amplio apoyo para las empresas pequeñas y medianas, que Guedes busca repuntar aún más, ya que el actual gobierno de Bolsonaro impulsará un recorte de la tasa unificada del 15%, que pasará al 12,5% a partir del 2022 y 10% incluso en 2023.

Insfrán consideró que habrá que ver qué pasa realmente con el Brasil y si dicha política tributaria de atracción e incentivo para las empresas es acompañada con políticas más institucionales, si logra mejorar los índices de clima de negocios y de justicia, con lo que efectivamente sería más atractivo que Paraguay.

Paraguay, cómo actuar
El economista indicó que si bien Paraguay no tiene ya un margen grande para reducir más impuestos, sí goza de condiciones para asegurar un clima de negocios, que es lo que debe hacer, asegurarse esto para mantener la atracción y al mismo tiempo continuar con las relaciones con el propio Brasil.

Esto, teniendo en cuenta que si el Mercosur sigue funcionando y si Paraguay mantiene los tratados y acuerdos comerciales, bilaterales y hasta por bloques, así como los incentivos de la ley de maquila, todavía gozará de ventajas competitivas difíciles de igualar, por lo que para Insfrán todavía se cuenta con elementos para contrarrestar la reforma tributaria de Brasil y no se preocuparía mucho, subrayó.

No obstante, en términos generales, apreció que la competitividad de las empresas no se debería basar solo en diferencias impositivas, porque si los ajustes se vuelven a revertir, sería un golpe más duro aún. Y sobre el fondo del contexto, lo que Paraguay como país captador de inversiones lo que debería hacer es generar las condiciones para mejorar la productividad de las empresas locales, independientemente de los factores impositivos.

“Paraguay debe enfocarse en mejorar la productividad, el gasto, su infraestructura, mejorar el clima de negocios, su justicia, garantizar seguridad jurídica, y con todo esto vamos a ser igual de atractivos independientemente de la variación impositiva”, recalcó.

Es así que pese a contar con ventajas competitivas, Paraguay no puede solo quedarse quieto, debe trabajar para incrementar la productividad, que será el verdadero seguro para lograr que lleguen inversiones de gran porte y evitar que salgan las que ya están.

lanación

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