Los oxímetros podrían ser más eficaces que el termómetro para ayudar a detectar el COVID-19 en adultos mayores


La hipoxemia silenciosa es una patología en la que la persona no siente que le falta el aire pero, en realidad, tiene un nivel bajo de oxígeno en sangre y podría ser un indicador que muestre que se porta el coronavirus

Así como la alta temperatura es una posible alarma que nos avisa que una persona podría cursar la enfermedad COVID-19, existe otro parámetro útil para ello y es la oxigenación en sangre.

Es que hay algunas personas con coronavirus que presentan una falta de oxígeno en la sangre, aunque no manifiestan tener sensación de falta de aire (lo que se conoce como disnea) ni una aceleración de la respiración. Esta característica del COVID-19 ha despertado el interés de la comunidad científica e investigadores ya que la conocida hipoxia feliz, que es una hipoxemia silenciosa se da en pacientes que tienen una neumonía grave a causa del nuevo coronavirus y presentan una gran disminución de los niveles de oxígeno en sangre (hipoxemia).

Los pacientes con COVID-19 que no necesitan atención hospitalaria inmediata pero que tienen un alto riesgo de desarrollar síntomas graves deberían recibir oxímetros de pulso para que los usen en el hogar y así poder reducir el riesgo de deterioro grave.

Ante la falta de aire y como un acto reflejo, nuestro organismo comienza a respirar de forma acelerada para conseguir un mayor nivel de oxígeno. Esto depende de los cuerpos carotideos, unos pequeños órganos situados a los lados de cuello, junto a la arteria carótida que detectan la bajada de oxígeno en sangre y envían la señal a nuestro cerebro para estimular la respiración. Los oxímetros de pulso son un dispositivo no invasivo e indoloro que mide los niveles de saturación de oxígeno en la sangre. Los estudios de la pandemia de COVID-19 están encontrando un valor cada vez mayor en el uso de dispositivos de oximetría de pulso.

Cuando uno mete el dedo en un oxímetro de pulso, emite diferentes longitudes de onda de luz a través del dedo (no se siente nada) para buscar hemoglobina, una molécula de proteína en la sangre que transporta el oxígeno. La hemoglobina absorbe diferentes cantidades y longitudes de onda de luz según el nivel de oxígeno que transporte. El oxímetro de pulso mostrará una lectura numérica: un porcentaje que indica el nivel de saturación de oxígeno en la sangre.

Mirna Biglione, investigadora en el Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y SIDA, que depende la Universidad de Buenos Aires y el CONICET, y miembro de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica, recomienda una serie de medidas claves para llevar adelante ante la falta de aire.

“Una recomendación es que se puedan medir la saturación del oxígeno con un oxímetro, que es fácil de medir y evaluar. Para ello, se pone en el dedo medio de la mano en el aparto, y se evalúa si esa saturación de oxígeno tiene valores normales de 97 para arriba y luego si se mantiene o empieza a descender. En ese caso debe consultar con su médico”, aclaró Biglione.

El nivel de oxígeno en sangre normal suele estar entre los 75 y los 100 milímetros de mercurio (mmHg). Por debajo de 60 mmHg, normalmente se considera que la persona necesita oxigeno complementario, por ejemplo, por medio de un respirador. Las personas con COVID-19 e hipoxemia silenciosa pueden tener unos niveles de oxígeno en sangre por debajo de 50 mmHg.

La saturación de oxígeno es una constante que se suele controlar en los enfermos ingresados por enfermedades respiratorias como la neumonía y sirve para determinar su gravedad. Además, el nivel de oxígeno en la sangre se puede medir en una muestra de sangre extraída de una arteria (una prueba que se conoce como gasometría arterial).

Detección de coronavirus en adultos mayores

La profesora adjunta del Colegio de Enfermería de la Universidad Estatal de Washington, Catherine Van Son, y la profesora asistente clínica Deborah Eti, proponen que tomar la temperatura es un indicador menos útil de infección por COVID-19 en los adultos mayores y que en su lugar se usa un oxímetro de pulso.

En un artículo publicado en Frontiers in Medicine explicaron que las temperaturas iniciales son más bajas en los adultos mayores. Una temperatura de referencia más baja significa que se puede pasar por alto la fiebre utilizando la definición estándar de los CDC de 38°C o más. Otros signos comunes de COVID-19 también pueden descartarse y atribuirse al envejecimiento, como fatiga, dolores corporales y pérdida del gusto o el olfato.

Además, algunos pacientes con COVID-19 no tienen signos visibles de niveles bajos de oxígeno, como dificultad para respirar, pero tienen una saturación de oxígeno por debajo del 90%. Tal hipoxia asintomática puede estar asociada con resultados extremadamente malos.

Van Son y Eti dicen que los oxímetros de pulso portátiles y económicos deben considerarse para un uso amplio en las pruebas de detección de COVID-19 de adultos mayores porque los dispositivos pueden detectar cambios en la saturación de oxígeno sin otras indicaciones de infección. “Detectar hipoxia asintomática es fundamental para prevenir la progresión de la infección e iniciar el tratamiento”, escribieron. “Las intervenciones anteriores podrían ayudar a los pacientes a evitar procedimientos altamente invasivos (es decir, intubación) y mejorar la asignación de recursos sanitarios escasos”, agregaron.

El estudio evaluó 22 modelos de pronóstico para COVID-19 encontró que la saturación de oxígeno periférico en el aire de la habitación y la edad era un predictor del deterioro clínico y la mortalidad.

“Dada su eficacia potencial para detectar cambios en la SpO2, se deben considerar los oxímetros de pulso para detectar COVID-19 AH en adultos mayores. Los oxímetros ahora están disponibles como un dispositivo pequeño, portátil y económico que puede medir la SpO2 en el hogar. Se están desarrollando aplicaciones para teléfonos inteligentes para que las lecturas del oxímetro se puedan descargar (mediante una conexión Bluetooth) al teléfono. Si bien es posible obtener lecturas inexactas de la saturación de oxígeno debido a la colocación incorrecta de los dedos, el esmalte de uñas, los dedos fríos, la anemia o la calidad del dispositivo, los oxímetros de pulso pueden ser un valioso dispositivo de detección de COVID-19 en situaciones agudas y no agudas”, aseguraron.

La detección de las hipoxias fundamental para prevenir la progresión de la infección e iniciar el tratamiento. Las intervenciones anteriores podrían ayudar a los pacientes a evitar procedimientos altamente invasivos (es decir, intubación y ventilación mecánica) y mejorar la asignación de recursos sanitarios escasos.

infobae

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *