Ganadero refuta a industriales y prevé buena exportación


Ante las advertencias del sector industrial sobre una posible retracción de las exportaciones de carne para los próximos meses, el ganadero Carlos Pedretti opinó que de ninguna manera la demanda internacional disminuirá y que los frigoríficos solo infunden temor para que los productores vendan mayor cantidad de animales a un precio promedio menor.

Sobre los mercados principales, la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC) había indicado que los aumentos de casos de Covid-19 en Chile amenazan a sus importaciones y que Rusia mantiene una compra limitada, mientras que se detectan problemas logísticos con Israel, especialmente para la llegada de los rabinos que deben verificar los cortes Kosher.

Este contexto, además de la incertidumbre en la demanda la Unión Europea debido a la pandemia, no convence al sector ganadero, que por su parte observa que la compra de carne se mantendrá alta y que los precios seguirán subiendo.

OTRA VISIÓN. El ex presidente de la Comisión de Carne de la Asociación Rural del Paraguay (ARP) y gerente de Ganadera Alborada, Carlos Pedretti, explicó que Chile está pagando un buen precio y que las expectativas de negocios con Israel van de USD 6.300 a USD 6.500 por tonelada. En tanto que países de la región como Uruguay y Brasil están comprando bastantes productos para cubrir su consumo local ante las masivas exportaciones que realizan a China.

Sobre el impacto de la Unión Europea en el sector cárnico, atendiendo a que los países de este bloque redujeron sus importaciones en más de 25% en el primer trimestre del año, dijo que si bien se trata de un mercado interesante, este comportamiento no significa nada en volúmenes (ver infografía).

“La industria infunde esta preocupación con el objetivo de que el productor se apure a vender más y lograr mantener un precio promedio más bajo. Pero el productor informado tiene que hacer un poco de estadística y una proyección”, señaló sobre la alerta que lanzó la CPC.

FALTA DE NOVILLOS. Lo que sostiene como un hecho real es que se avecina una escasez de novillos como consecuencia de las sequías del año pasado que no permitieron a los ganaderos realizar las inversiones, pero además observa que habrá menos terneros, que se traducirán en menos oferta de ganado gordo para dentro de dos años.

La eventual merma en la producción ganadera puede implicar un aumento en el precio de los bovinos.

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