En barcazas y en puertos hay soja varada por USD 350 millones


Las exportaciones por el río Paraná se paralizaron, debido al bajo caudal de las aguas. El sector privado solicita condiciones de navegabilidad con la apertura de compuertas de las represas.

La bajante del río Paraná en plena época de zafra de soja se ha tornado desesperante. La previsión de transporte por este corredor logístico es de 3.650.000 toneladas, incluyendo soja, sus derivados, así como maíz, fertilizante y combustible. Esto representa más de USD 1.000 millones de exportación. La logística por el río está completamente parada desde mediados de marzo y no hay perspectivas de que mejore en el corto plazo, según dijo Wilson Sedy, tesorero de la Cámara Paraguaya de Terminales y Puertos Privados (Caterpa).

A raíz de esta situación hay barcazas cargadas de granos y más producción en los silos que aguardan salir por el Paraná. Los agroexportadores estiman que en estos sitios hay más de 600.000 toneladas, que representan unos USD 350 millones.

El Gobierno Nacional viene realizando múltiples gestiones con sus pares del Brasil, vía Cancillería, a fin de solicitar un aumento en el caudal de las represas del Paraná, lo que podría generar un alivio temporal a toda la cadena productiva y logística, hasta tanto regresen las lluvias y el cauce hídrico vuelva a la normalidad. “Lamentablemente las negociaciones no han dado los resultados esperados hasta ahora, pero creemos y confiamos en que Brasil nos abra una ventana como el año pasado para poder hacer llegar las barcazas a destino”, comentó Sedy.

A esta situación se suma la preocupación para la temporada de cosecha de maíz, que utilizan los mismos silos, que hasta ahora permanecen repletos de soja.

“La situación sería por demás angustiante en un contexto normal del Paraguay, pero si a esto le sumamos la crisis por la pandemia del Covid-19, el escenario se vuelve desesperante”, agregó el tesorero Caterpa, en representación de la Cooperativa Colonias Unidas.

VENTANAS DE AGUA. Por su parte, los técnicos de las entidades binacionales de Itaipú y Yacyretá evalúan la liberación de agua a través de la represa compartida con el Brasil, cuyas autoridades deben otorgar el permiso correspondiente.

En al menos tres ocasiones se realizaron estos trabajos el año pasado, cuando en esta misma época se registraron los problemas de navegabilidad.

Las ventanas de agua, creadas con la apertura de compuertas de Itaipú y Yacyretá, ayudaron a la salida de las cargas.

El mismo pedido se presentó ante la Cancillería la primera semana de este mes.

Inconvenientes en el río Paraguay
La falta de lluvias también afecta al caudal del río Paraguay y como consecuencia a su navegabilidad. Las barcazas circulan al 70% de su capacidad.
El director de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), Hugo Pastore, explicó que no es una opción derivar a esta vía fluvial los productos estancados en silos y puertos de las zonas de influencia del Paraná.
Detalló que a raíz del atraso de la cosecha, hubo una gran acumulación de granos entre marzo y este mes, lo que provocó que las terminales portuarias estén al límite de su capacidad y no puedan recibir más mercaderías.
Si bien podría haber algunos casos, estima que las cantidades desviadas hacia el Departamento Central no serán importantes.
RIESGOS. El atraso en el envío de los granos puede afectar a la calidad de la materia prima, especialmente a las cargas que se encuentran en las barcazas expuestas al calor. Además, hay riesgos de penalizaciones por incumplimiento de contratos, aunque, de acuerdo con Pastore, los clientes comprenden cuando los exportadores no tienen la responsabilidad.

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