Sonda de la Nasa que estudiará de cerca al Sol despegó con éxito


Ayer, a las 3.31 de la madrugada, antes de que su objetivo se asomara sobre el horizonte, salió disparada hacia el espacio la sonda solar Parker, una misión de la NASA que intentará develar las paradojas todavía irresueltas de nuestra estrella doméstica.

El envío espacial, iba montado a más de 70 metros de altura, en la punta de un cohete Delta IV Heavy impulsado por tres rugientes columnas de fuego. Con el tamaño aproximado de un pequeño automóvil, la misión Parker, la primera que lleva el nombre de un científico vivo (Eugene Parker, astrofísico de la Universidad de Chicago que fue el primero que teorizó sobre la existencia del viento solar, en 1958), es también la primera que intentará besar la capa superior de la corona del Sol.

Dos horas después de su lanzamiento, la NASA informó que la nave se encontraba en perfecto estado y operaba normalmente. Durante esta semana, desplegará sus antenas y su brazo magnético. Las pruebas de instrumentos comenzarán a principios de septiembre y durarán aproximadamente un mes.

Esta sonda, que comenzará a transmitir sus observaciones en diciembre, promete ayudar a resolver misterios de la astrofísica estelar. Por ejemplo, ¿por qué, con más de un millón de grados, la corona, esa tenue zona externa de la atmósfera solar, es unas 300 veces más caliente que la superficie, que se encuentra miles de kilómetros más abajo y en la que la temperatura ronda los 6000 grados?

También medirá el campo magnético de la estrella, catalogará los ingredientes del viento solar (un flujo de partículas cargadas, mayormente protones y electrones) y enviará fotos de la corona con detalles imposibles de captar a 150 millones de kilómetros, la distancia que separa la Tierra del Sol. Para esto, deberá aproximarse a algo más de seis millones de kilómetros y soportar unos abrasadores 1300 o 1400 grados.

Elpaís py

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *