Servicio antiresaca a domicilio


El año suele empezar y terminar en resaca. Un nuevo servicio parece haber dado con la fórmula para que tus resacas desaparezcan en tiempo récord.

Poco importa cuál sea tu plan para esta nochevieja: privado en restaurante forrado de madera con vistas a los Alpes, el último local de moda con cotillón 3.0. o casa rural en medio de la nada atizando el fuego de la chimenea con la mano que te queda libre. Lo que no faltará seguro se llama exceso. La única noche del año que congrega a su alrededor un mayor consenso sobre permisividad en todo lo relacionado a cantidades –de horas, de copas, de propósitos, de centímetros por tacón o WhatsApps recibidos al minuto- se sabe cómo empieza pero no cómo termina. O sí, en resaca, ese gran daño colateral. Para esta evidencia científica que a todos perjudica por igual sin distinguir entre bebedores de primera o de segunda un nuevo servicio revolucionario parece haber dado con la fórmula para que tus resacas desaparezcan en tiempo récord. El servicio es a domicilio, se contrata a través del móvil y no deja huella.

En menos de 1 hora y a partir de 199 dólares, el brebaje de I.V. Doc habrá hecho el trabajo que solo el paracetamol, la hidratación y muchas horas de sofá conseguirían en una recuperación tradicional

I.V. Doc es la empresa que sirve a domicilio este brebaje antirresaca. A través de una vía intravenosa, un suero formado a partir de sales minerales, electrolitos y vitaminas hará de ti, nuevo habitante de este recién llegado 2015, un ser menos perjudicado si te despiertas en cualquiera de estas ciudades: Nueva York, Chicago, Los Angeles, Long Island, San Francisco o New Jersey. El servicio se puede contratar con antelación suficiente para preveer con exactitud cuánto tiempo de recuperación te queda antes de la comida del recién inaugurado día 1. En menos de 1 hora y a partir de 199 dólares, el brebaje de I.V. Doc habrá hecho el trabajo que solo el paracetamol, la hidratación y muchas horas de sofá conseguirían en una recuperación tradicional. A pesar de que este tipo de tratamientos a la distancia de una App siguen siendo ciencia ficción en España, las terapias intravenosas de vitaminas sí se han disparado en los últimos años en Spas, clínicas especializadas y espacios Wellness.

Aunque los efectos médicos de estos servicios reparadores no brillan tanto como su envoltorio, mala noticia, sí parece que los tratamientos a domicilio se imponen como siguiente paso en la medicina; deja de sonreír tío vago. “El efecto real es bastante limitado. La resaca es la consecuencia de la intoxicación por alcohol, que produce deshidratación y pone en marcha una serie de cascadas inflamatorias, que requieren horas para su recuperación. La evidencia científica de estas terapias basadas en vitaminas es casi inexistente. Sí hay que reconocer que la hidratación por vía intravenosa es más eficaz que por vía oral, pero no lo suficiente como para justificar una técnica que no deja de ser invasiva”, asegura Ignacio Hernández Medrano, neurólogo y adjunto a la Dirección Ejecutiva del Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria. “Aunque los tratamientos a domicilio sí tienen mucho futuro porque las tecnologías de la información están abriendo un horizonte de posibilidades en términos de control remoto de parámetros, de autodiagnóstico y autotratamiento. La tendencia es a sacar la atención de los grandes hospitales y acercarla a los domicilios, donde las personas quieren estar.”

El invento de los médicos Elliot y Adam Nadelson, I.V. Doc, no es más que la evolución lógica de precedentes como el Hangover Heaven del anestesista Jason Burke. En 2012 el señor Burke se montó un autobús de goteros intravenosos que salían del techo para paliar esa epidemia generalizada llamada resaca en la ciudad de Las Vegas. Imágenes como esta son material incalculable para los guionistas de Padre de Familia. O incluso Hangover Helpers, un web que incluye entre sus medidas antirresaca la recogida de basura y limpieza de tu casa tras la fiesta del día anterior. Mientras la ciencia ficción se abre paso en nuestro país para deshacerse de esa mitad incómoda y sobrante que es la palabra ficción, lo único que a todas luces se puede hacer es seguir tirando de los cuidados y medidas tradicionales ya conocidos. Ahora bien, aunque sea cuestión de tiempo la implantación de la versión española de I.V. Doc, dudamos que aparezca tratamiento parecido que actúe sobre esa pequeña parte de la resaca que no atiende a razones físicas y se llama arrepentimiento.

Elpaís