Proceso de integración regional puede aumentar influencia de Paraguay


La estructura productiva mundial ha sufrido mu­chas transformaciones en los últimos años de­bido a los avances tecno­lógicos. Esta tendencia, más que disiparse, será aún más marcada en el futuro.

Estos cambios llevaron a que las cadenas de va­lor tengan hoy un com­ponente geográfico más fuerte –se pasó de parti­cipantes de la cadena en diferentes ciudades a que estén en diferentes paí­ses– lo que puede generar algunos problemas.

Como medida paliativa las principales econo­mías mundiales están avanzando en procesos de integración regional (e incluso extrarregiona­les o “megarregionales”) que van más allá de la eliminación de aranceles y trabas paraarancela­rias, buscando determi­nar bases comunes en cuestiones regulatorias y estándares técnicos.

Si se llega a ese nivel de integración se gene­raría gran coordinación dentro de estos bloques que podrían aumentar su influencia en cuestiones de vital trascendencia a escala global.

En Latinoamérica, sin embargo, no se ha podido todavía profundizar en ninguno de los procesos de integración que se han encarado ni siquiera en las cuestiones meramen­te comerciales.

Con esta situación –ade­más de dejar pasar una oportunidad de creci­miento y desarrollo– la región vería aún más de­bilitada su influencia en los principales temas de la agenda mundial, par­ticularmente los que se refieren al comercio.

Así, para mejorar la po­sición global de Latino­américa en su conjunto la única solución impor­tante que se asoma en el horizonte es la de buscar fijar posiciones más re­gionales que individua­les, por lo menos en lo que se refiere a los temas más importantes.

Para países como Pa­raguay, la concreción de esta idea podría resultar muy beneficiosa, ya que sería más sencillo tra­tar de incluir temas en la agenda regional y que ésta se traslade a escala global, que intentar ha­cerlo directamente.

Aunque todavía hay poca definición, ya se están tomando algu­nos pasos para tratar de profundizar en algunos procesos de integración que vayan englobando a una proporción cada vez mayor de Latinoamérica.

Este es el caso de la reu­nión que mantuvieron días pasados represen­tantes de la Alianza del Pacífico y el Mercosur en Chile. En esta buscaban fijar una agenda común para avanzar hacia la integración, primero in­terna para luego pensar hacia afuera.

MERCOSUR Y LA ALIANZA

De avanzarse en el ca­mino de la integración de ambos bloques se estaría consiguiendo congeniar a economías responsables del 90% del PIB y la in­versión extranjera direc­ta de la región, así como del 80% de su comercio exterior y población; se­gún constaba en un do­cumento recientemente publicado por la Cepal.

El organismo multila­teral buscaba con su do­cumento “La Alianza del Pacífico y el Mercosur. Hacia la convergencia en la diversidad” dejar en claro el potencial de una mayor unión entre ambas regiones.

Como algunas de sus principales razones para pensar en la unidad en el informe se remarca­ba que el comercio total entre ambos grupos de países alcanzó los US$ 47.400 millones en 2013 y que entre los países que integran ambos bloques se encuentran también las 7 economías más grandes de América La­tina y el Caribe, según tamaño del PIB.

Esta situación, sumada al potencial que se con­sideraba, lleva a esta or­ganización a pensar que la “integración final de todas las subregiones de América Latina y el Ca­ribe debiera ser el norte que guíe los esfuerzos de las distintas agrupacio­nes y foros en los próxi­mos años”.

Debido a que “una ac­ción regional concertada permitiría fortalecer la voz de la región en los principales encuentros de debate mundiales y en sus relaciones con otros actores relevantes del sistema internacional”.

Para alcanzar esta idea de una unificación lati­noamericana, la conver­gencia entre la Alianza del Pacífico y Mercosur podría ser “un cataliza­dor decisivo”, según ex­presiones de Alicia Bár­cena, secretaria ejecutiva de la Cepal, en el prólogo del estudio.

De cualquier manera, sería importante para Paraguay que se pueda avanzar en el camino de la integración para tener una participación más activa en los debates a nivel mundial, así como sería una gran oportu­nidad para agrandar el mercado potencial para la producción paraguaya.

5dias