Covid llegó a hospitales y cuesta diferenciar de los otros virus


CRUCIAL. Para el neumólogo, julio «va a ser uno de los meses más importantes de la historia sanitaria». GIRO. Con más casos, se requieren más equipos de protección; médicos se cambian con frecuencia.

–¿Cómo definiría la situación actual, ahora, con la llegada del frío?

–Creo que estamos en una etapa ascendente, pero que todavía está dentro de lo esperado porque al pasar a esta fase esto iba a ser así. Al aumentar el volumen de personas en las calles, siempre temíamos que esto iba a ocurrir, finalmente, y es lo que estamos viendo: un mayor número de casos diarios, hay más pacientes internados, más pacientes en terapia y una cantidad de muertos también que se ve; esta semana tuvimos cinco. Si bien epidemiológicamente tal vez esté dentro de lo esperado, son números que van en ascenso y eso es lo que está preocupándonos y estamos preparándonos en el hospital. Pero los hospitales también de a poco están recibiendo las enfermedades respiratorias usuales y, entonces, te vas llenando también de las otras patologías porque no todo es Covid.

–¿Hasta qué punto juega en contra el hecho de que el pico de contagio nos agarre en invierno?

–Hubiese sido muy diferente si era en verano. Creo que nosotros, los médicos, ahora vamos a tener realmente el desafío: Si bien somos especialistas y estamos entrenados para reconocer los cuadros respiratorios, no hay prácticamente forma de decidir o confirmar si el paciente tiene o no (Covid) simplemente por verle; hay que hacer otros estudios, requiere internación y de bastante exposición. Entonces, el desafío está ahora en lograr diagnosticar rápidamente a los pacientes. Ese es el nuevo desafío como ya están apareciendo los pacientes Covid en los hospitales. Anteriormente, los pacientes estaban todos en los albergues o en las casas; ahora, de a poco, se va trasladando la lucha a los hospitales. Todavía de a poco, creo que lleva un ritmo lento y controlable. Pero, este mes va a ser uno de los meses más importantes de nuestra historia porque vamos a tener las enfermedades prevalentes del invierno que normalmente colapsan los sistemas y aparte tenemos el Covid.

–¿Cómo se manejan los cuadros respiratorios; todos son asumidos como Covid positivo?

–Sí. En el Ineram tenemos el Hospital de Contingencia y el hospital viejo, donde están todos los pacientes internados con problemas respiratorios usuales: Neumonía, cáncer, tuberculosis, etc. Y en el bloque de contingencia existe un pabellón de manejo intermedio donde entran los pacientes, divididos en baja sospecha y alta sospecha; se les hacen los test y una vez que resulta negativo pasa al hospital viejo y si da positivo pasa a las salas de aislamiento. Es un periodo que lleva de tres a cuatro días.

–¿Qué es lo que más están viendo de los males de esta estación?

–Estamos viendo muchos pacientes con tuberculosis que se descompensan. Muchas veces el hecho de que se busque el Covid hace que aparezca la tuberculosis, que es una enfermedad bastante olvidada. Todos los médicos ahora están buscando Covid y aparecen otras lesiones que tal vez, antes, se tardaba más en diagnosticar como tuberculosis o cáncer. Aparecen frecuentemente porque les piden a todos radiografía, tomografía. Creo que una de las partes buenas de esta pandemia va a ser que estamos llegando más temprano con otros pacientes.

–¿Cómo es que este mes va a ser el más importante de la historia?

–Desde el punto de vista sanitario, va a ser uno de los meses más importantes de nuestra historia. Creo definitivamente que sí, porque tenemos el desafío del invierno, tenemos el desafío del Covid y, probablemente, Latinoamérica va a ser uno de los continentes que reciba a ambas enfermedades prevalentes en el invierno. Europa ya estaba saliendo del invierno y aun así fue devastador.

–En el caso de la chica de 18 años de CDE, ¿el Covid muestra su lado letal también en jóvenes?

–La mayoría son asintomáticos, pero cuando tenemos enfermedades crónicas de base como la diabetes, lógicamente, los virus en general son muy agresivos con esas personas. El hecho de que una persona tenga una enfermedad crónica te predispone a cualquier infección; en este caso es el Covid que es agresivo, pero podía haber sido una influenza la que tenga un desenlace fatal en esa chica o podía ser una neumonía bacteriana. Es decir, en el estado en que ella estaba cualquier infección podía haber sido fatal. Pero, justo fue el Covid que aparte es bastante más agresivo en estas personas.

–Atravesamos un mes crítico y los hospitales carecen de equipos adecuados, en especial, en el interior ¿Qué piensa al respecto?

–Sí. Hay problemas con equipamientos, de repente, y hay una promesa desde el Ministerio de Salud de que se va a abastecer más a los hospitales. Justamente, en la semana sacamos una nota desde la Sociedad Paraguaya de Neumología exigiendo de vuelta que se provea a todos los especialistas respiratorios los insumos de protección individual porque estamos muy expuestos. Si te va a entrar por un lado, el virus lo va a hacer por el consultorio respiratorio. Tenemos que estar constantemente con la cantidad de máscaras necesarias; la cantidad de batas necesarias porque no es que te ponés una y estás toda la semana, sino que hay que tener una por día o una cada tres horas. Hay mucho que cambiar en cuanto a insumos y eso es lo que en el interior, especialmente, estamos recibiendo comentarios de los colegas que no está ocurriendo eso allá, que no se cumplen los protocolos como debería y esas son las cosas que preocupan. Y tenemos muchos colegas que lastimosamente están infectados y eso genera que se desangre el sistema también, porque son personas que van a estar prácticamente fuera de lo que es la atención hospitalaria y esperemos que todos sean casos leves.

–¿Cuántos se contagiaron?

–Hay un caso confirmado y tres en cuarentena con estudios en espera.

–¿Cómo ve la situación ahora en los hospitales? Porque la batalla estaba afuera hasta hace poco…

–La batalla estaba afuera y hoy en día sí, ya se están llenando de a poco los hospitales porque aumentaron los cuadros respiratorios totales; no me refiero solo a Covid sino que también las crisis asmáticas, estamos viendo más a pacientes con tuberculosis, cáncer, bronquitis. Todas esas patologías que solemos ver aumentaron en esta época notoriamente.

–¿Hasta cuándo se va a sostener esta situación?

–Creo que julio y mediados de agosto. Yo estaría más tranquilo en setiembre recién, cuando no suele hacer tanto frío y hay menos circulación de los otros virus, en general. Pero todos son apreciaciones y este virus nos ha enseñado también que las previsiones quedan totalmente desacertadas. Afortunadamente en nuestro caso no se cumplieron las proyecciones.

–Lo de la joven de CDE que tuvo que ser trasladada hasta Asunción, ¿es un adelanto de lo que puede ocurrir con frecuencia a partir de ahora?

–Y puede ocurrir en cualquier ciudad. Puede que ocurra en Santaní o en Coronel Oviedo, que no haya terapia o que no haya suficientes camas, porque otras patologías siguen su curso: Hay accidentes de tránsito, enfermedades cerebrovasculares, infartos y, evidentemente, el sistema no sé si va a dar abasto para un número enorme de pacientes como se proyecta. Hay que prepararse dentro de las posibilidades porque tampoco no es el tema de comprar respiradores, sino que hay que tener personal capacitado para eso; enfermeras y médicos que sepan manejar esos equipos. Están los terapistas, neumólogos, emergentólogos. Pero tampoco hay muchos de ellos y esas personas hacen guardia en varios lugares, y eso también es un riesgo porque si se infecta uno, anduvo por varios lugares y contagia a más gente. Tenemos muchos problemas, por lo cual siempre tenemos que apuntar a la prevención.

–¿Cuál es el principal reclamo de sus colegas sobre los insumos?

–Lo que pasa es que ante la incertidumbre mucha gente decidió racionalizar sus equipos. Porque hubo un tiempito bastante calmo, donde prácticamente no había pacientes y creo que los directivos de los hospitales empezaron a racionalizar mucho sus equipos. Pero de repente esto explotó así, en una semana empezaron a haber más casos y ahí es cuando los hospitales tienen que tener la capacidad de manejar dinámicamente los protocolos porque esto va cambiando día a día. El protocolo que tenemos hoy no es el mismo del que teníamos hace dos meses; son dinámicos y van cambiando la forma de trabajar y siempre la prioridad tiene que estar en la protección del personal.

–¿Se deben cambiar a cada rato?

–Totalmente. Antes vos estabas en consultorio con una bata y atendiste a tres pacientes en todo el día. Sin embargo, ahora atendés a 70 pacientes que vienen a consultorio y no podés estar con la misma bata; hay que cambiarse cada tanto, tampoco 70 veces; pero por lo menos cambiar cada cierto tiempo. Ahora, si viene un paciente altamente sospechoso y me dice que su señora dio positivo, esa bata se tira rápidamente. Cuando hablamos de Covid se usa una por vez. Es por eso que si voy a revisar a un paciente internado con Covid, lo ideal es hacerlo una vez por día para no usar tanto equipamiento. Por eso los costos suben mucho, de lo que se llama el EPI, Equipo de Protección Individual, porque hay que usar cada vez que te acercás al paciente, después te sacás todo eso y si tenés que volver a revisarle te ponés de vuelta otro. O sea, se usa un promedio de entre 15 a 20 equipos por día de bioseguridad; esos mamelucos que son los overoles que tienen capuchas y que se usan en los casos en que uno va a hacer algún procedimiento en el paciente.

–¿Cómo distinguen al Covid de los otros virus estacionales?

–El principal problema de este virus en comparación a las otras enfermedades estacionales es su enorme capacidad de transmisión y de transmisión de pacientes asintomáticos. El gran problema de esta epidemia son los asintomáticos; es decir, esa persona que no tiene ningún síntoma o los tiene muy leves, insignificantes prácticamente. Cuando te entrenás para médico te enseñan a reconocer síntomas y a hacer tu enfermedad. Hoy por hoy tenemos que entrenarnos a identificar tipo detectivescamente dónde pudiste haberte contagiado como para pensar si podés estar infectado o no porque no tenés ningún síntoma. Hay gente que se siente absolutamente bien, incluso futbolistas que estaban entrenando y dieron positivo; no se sentían enfermos y esos son los que contagian. Hoy sabemos que la carga viral que antes pensábamos que podía ser mucho menor en un asintomáticos es similar entre los sintomáticos. Quiere decir que la capacidad de transmisión es la misma; la diferencia puede estar en los días y que los pacientes asintomáticos contagian menos días.

–¿Se sabe de cuánto tiempo es?

–Hay trabajos que hablan que los asintomáticos contagian durante menos días, entre cinco a siete días. Y según evidencias recientes podrían no contagiar, los sintomáticos sí, 14 días incluso hasta 21 días si es que son pacientes severos.

–Aunque tengamos cero casos acá en el país, mientras el virus siga su curso en Brasil y Argentina, ¿vamos a seguir viviendo así?

–La situación más grave para mí ahora es Foz de Yguazú, que ahora está en estado de alerta roja por la enorme cantidad de casos. Si en algún momento llegamos a tener cero casos igual no debemos perder esa costumbre del lavado de manos, distanciamiento y el tapaboca va a ser algo que vamos a tener que usar al menos un año, si no es más.

–Quizá me equivoque, pero es como una lucha a ciegas esto del Covid.

–Totalmente. Es imposible saber antes, el tema es tomarle a cualquier persona como infectada y no solamente en el hospital, sino en el supermercado, etc. Es hasta un problema social porque de repente nos vamos a volver todos los locos si estamos pendientes de quién puede ser y quién no. Si sabés que tu vecino tiene Covid, simplemente no te acerques mucho y usá mascarilla. Y apoyarle porque los enfermos necesitan aliento y no escrache.

–El Día de la Amistad será el broche de este mes crítico. ¿Qué dice?

–Y es el último día del mes. Creo que tenemos que ser bien claros, la recomendación es no reunirse con los amigos. Sé que es difícil, que hay gente a la que no le importa nada de lo que se dice y se reúne igual. No sabemos cómo vamos a estar todavía al 30 de julio. Podemos estar todavía en este escenario, controlado aún, en ese caso no sería tan grave. Pero si tenemos el otro escenario al que tememos, y por momentos hay algunos días que en el hospital ya se ve ese movimiento.

–¿Qué pasaría si esto se desborda?

–Hace una semana no teníamos más de diez internados, ahora tenemos más de 30. Si semanalmente aumentamos o duplicamos la cantidad de internados, evidentemente en cuatro semanas esto va a estar colapsado o podríamos sentir una saturación, más que un colapso, en el sistema sanitario. Pero, el ritmo vemos que no es tan sostenido como teníamos al comienzo. Esperemos los datos de la semana, porque lo datos hay que analizarlos semanalmente; el tema diario es muy complicado porque podes tener 100 casos un día y 20 al otro. Entonces, lo que se hace es analizar semanalmente y analizar los factores rígidos que son la internación, tanto en UTI como en sala y la mortalidad. Ese sí fue un dato duro que tuvimos, porque en una semana tuvimos cinco muertos, que no habíamos tenido en todos los meses anteriores. Tuvimos un mes sin muertos y casi un mes sin pacientes en terapia intensiva, recuerdo que dábamos charlas internacionales, nos invitaban a hablar cómo hicimos.

–Fue por el aislamiento temprano…

–Obedeció fundamentalmente al aislamiento temprano y a los albergues. Con sus luces y sus sombras los albergues fueron muy importantes porque todos los que llegaban fueron encerrados, si bien había algunas cosas por corregir. Fueron muy importantes porque primero el virus estuvo en las casas, segundo el virus estuvo en los albergues y lo que queríamos evitar era que el virus llegue a los hospitales y eso es lo que está pasando ahora.

–¿Qué falló?

–Más que fallar son procesos de la epidemia porque es imposible sostener un aislamiento; había gente que perdió su trabajo, no tiene qué comer. Entonces, las presiones económicas tenían que hacer que esto se vaya liberando y con esa liberación ocurrió esto, y lo que se pensaba siempre es que cuando ocurra este aumento de casos, los hospitales estén preparados y esa es la pregunta del millón: ¿Será que ya estamos preparados todos los hospitales para recibir esto? Eso nos dirá el tiempo.

–¿Y qué responde a esa pregunta?

–Creo que ningún sistema, evidentemente, va a sostener si es que se da con todo. Hay hospitales que están preparados, pero son la minoría; creo que en el interior queda mucho por mejorar en cuanto a la implementación de equipos de bioseguridad, de protocolos. Porque, así como estamos viendo, mientras aquí el Ineram tenga camas siempre habrá un lugar donde llevar a los pacientes o mandar los pacientes más complicados; pero cuando nos quedemos sin lugar hay que ver cómo se manejan exclusivamente en el interior.

–¿Se pierden horas vitales con traerlos hasta la capital?

–Y sí, está el traslado, el tiempo. Creo que cada ciudad tiene que prepararse para recibir sus casos autóctonos y tratarlos allí.

entrevista al dr. josé fusillo, presidente de la sociedad paraguaya de neumología

crucial. Para el neumólogo, julio “va a ser uno de los meses más importantes de la historia sanitaria”.

Giro. Con más casos, se requieren más equipos de protección; médicos se cambian con frecuencia.

Aviso. Los centros asistenciales del interior deben estar equipados para cuando se sature Asunción.

protección. Las medidas de prevención, como el barbijo, dice, deberán perdurar hasta la vacuna.

Hay hospitales que están preparados, pero son la minoría; creo que en el interior queda mucho que mejorar en cuanto a equipos de bioseguridad, protocolos. Mientras aquí el Ineram tenga camas siempre habrá un lugar donde llevar a los pacientes o mandar los más complicados; pero cuando nos quedemos sin lugar hay que ver cómo se manejan exclusivamente en el interior.

Hace una semana no teníamos más de diez internados, ahora tenemos más de 30. Si semanalmente aumentamos o duplicamos la cantidad de internados, evidentemente en cuatro semanas esto va a estar colapsado o podríamos sentir una saturación en el sistema sanitario. Pero el ritmo vemos que no es tan sostenido como teníamos al comienzo.

Perfil
José Fusillo
Médico cirujano recibido en la Universidad del Pacífico. Hizo residencia y posgrado en Neumología en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (Ineram). Realizó cursos de especialización en endoscopía respiratoria en San Pablo, Brasil, entre otros. Es médico de planta en el Ineram y coordinador de la unidad de posgrado del hospital. Preside la Sociedad Paraguaya de Neumología.

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