Con desechos de las industrias forestales y acuícolas crean un cartílago artificial capaz de repararse a si mismo


Un nuevo material de hidrogel creado a partir de materiales típicamente desechados por las industrias forestales y pesqueras podría ser un sustituto de los productos derivados del petróleo utilizados en una variedad de aplicaciones biomédicas, desde lentes de contacto hasta cápsulas de píldoras.

«La intención era crear un material que pudiera usarse como cartílago artificial», explicó Lingyun Chen, profesora de la Universidad de Alberta que se especializa en química de biopolímeros y que participó en el desarrollo del producto, elaborado a partir de abetos y conchas de crustáceos.

«Nuestro sistema de hidrogel también podría convertirse en pequeñas nanoperlas que podrían usarse como sistemas de administración de fármacos dirigidos a tejidos u órganos específicos», dijo.

Chen explicó que los biopolímeros que se encuentran en la naturaleza pueden convertirse en fibras y películas.

«El potencial es enorme: muchos de ellos podrían ser útiles para reemplazar el petróleo en una serie de productos como el envasado de alimentos, sistemas de filtración de agua o adsorbentes para el tratamiento del agua», dijo. «El hidrogel es solo un ejemplo de cómo podemos transformar y utilizar estos materiales».

Chen y sus colegas describieron el nuevo hidrogel, que es capaz de repararse a sí mismo cuando se desgarra, en un estudio publicado recientemente en Carbohydrate Polymers.

«Pudimos demostrar que tiene buenas propiedades mecánicas porque es resistente, estirable y recupera su forma cuando se comprime», explicó.

Su trabajo demostró que la nueva tecnología tiene poca toxicidad para los cultivos celulares , lo que sugiere que también podría usarse en una variedad de aplicaciones biomédicas, desde lentes de contacto hasta suministro de medicamentos.

Aunque todavía queda mucho trabajo por hacer, Chen cree que muestra que un poco de imaginación puede hacer mucho para que las industrias sean más sostenibles.

«Debido a que estos subproductos tienen un uso limitado, nos sentimos bastante satisfechos cuando descubrimos que nuestro gel tiene propiedades interesantes», agregó. «Este trabajo realmente demuestra que las cosas que a veces consideramos basura pueden tener aplicaciones en otras áreas, lo que puede hacer que otras industrias, en este caso la forestal y la pesquera, sean menos derrochadoras».

bioeconomia

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *