Cierra año difícil para la economía, pero con expectativa por el repunte


La economía prácticamente no crecerá este año por un cúmulo de factores internos y externos. No obstante, los brotes observados en segundo semestre reavivan las expectativas para el 2020.

Para el analista Amilcar Ferreira, este 2019 fue un año para el olvido, debido al bajón económico que afectó a empresas de diversos rubros. Si bien ya se observan indicios de reactivación en este segundo semestre, así como algunos “brotes”, no lo suficiente fuertes para revertir la tendencia bajista que se tuvo, sobre todo en la primera parte del año.

El BCP informó la última semana que el PIB en el tercer trimestre repuntó 2,8%, luego de atravesar dos trimestres con rendimientos negativos (-2,5% en el primero y -3,2% en el segundo), mientras que la tasa acumulada de los tres trimestres fue de -1,1%. La expectativa del BCP es cerrar este año con un anémico crecimiento del 0,2% y repunte de 3,5% en 2020.

Ferreira coincide con estas cifras oficiales del BCP e igualmente sostiene que hay mejoras en distintos rubros de la producción y ventas. Dijo que en el comercio en frontera (el dinamismo ya se empieza a notar tanto en el turismo de compras, como en la demanda interna).

Explicó también que este 2019 fue un año muy duro, porque se combinaron todas las variables de una vez, como hace mucho no se veía por lo que la desaceleración pegó muy fuerte a las empresas. “Fue un año perdido en términos económicos, un año en cual no se creció”.

Entre estos factores mencionó las condiciones climáticas (sequías, inundaciones), condiciones de mercado, como el bajón de precios, el comercio internacional en crisis, la situación regional y el año electoral.

No obstante, Ferreira sostiene que este ejercicio económico nos deja varias lecciones para aprender. La primera, que ya no estamos en la buena época de los precios de comodities, que benefició durante mucho tiempo al sector agroexportador. Los vientos favorables de precios ya no se van a dar, por lo que ahora dependemos de lo que podamos hacer y de lo que el sector privado emprenda.

Otra lección es que el año electoral volvió a pasar la factura. La ralentización de las obras en medio del cambio administrativo es una situación que se viene repitiendo en cada periodo. Ese es un cuello de botella importante que se debe destrabar, mejorar la institucionalidad y gobernanza.

En cuanto a las medidas del Gobierno para auxiliar la economía, el profesional señaló que estuvieron acertadas. Se adelantó la emisión de bonos, ya se contaba con recursos, pero la ejecución no acompañó, y recién ahora se puede ver un movimiento más fluido en la adjudicación y ejecución de obras, detalló el profesional.

A su criterio, faltó mayor fluidez en proyectos para la construcción de viviendas., ya que es un rubro que mueve bastante recursos y podría haber sido un pilar importante en la recuperación de la economía.

Fuerte expansión en construcciones

El informe de Cuentas Nacionales del Banco Central del Paraguay (BCP) revela que el sector de construcciones se destacó en el tercer trimestre de este año con un repunte del 6,3% con respecto al mismo trimestre del año anterior. Las construcciones, junto con los servicios (4,2%) y la agricultura (3,5%), fueron determinantes para el repunte económico del lapso de referencia, según el informe.

Los técnicos del BCP detallaron que el comportamiento de las construcciones en el lapso mencionado se produjo gracias al mayor dinamismo registrado en la ejecución de las obras, tanto de iniciativas privadas como públicas.

abc

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