La ciudad que fue invadida por las focas


En la península norte de la Isla de Terranova, un pequeño pueblo se ve amenazado por la llegada a tierra de una manada de mamíferos marinos que cada invierno emigran hacia el sur desde el Ártico. Sin embargo, el agua se ha congelado detrás de ellos, y los animales están teniendo dificultades para volver al mar abierto

Roddickton-Bide Arm es una pintoresca ciudad costera en la península norte de la Isla de Terranova, en Canadá.

También es una comunidad que enfrenta una seria amenaza. Una que, si no se hace nada al respecto, podría sentar un lamentable precedente en la Gran Península del Norte. Pero en la costa noreste de Norteamérica, la invasión no es aérea. Llega por mar.

Una manada de focas arpa han invadido el pueblo de alrededor de mil habitantes, apareciendo cada vez en mayor cantidad a lo largo de su costa este. Algunos residentes dicen que los mamíferos marinos comenzaron a aparecer en Navidad. Otros afirman haberlos vistos semanas antes de las fiestas. Pero fue esta semana que su presencia se hizo notar. Las focas se arrastran por las calles y los caminos. Copan estacionamientos y estaciones de servicio. Sorprenden a los vecinos en sus garajes o en sus patios traseros.

No todo es diversión y espectáculo. Dos focas murieron atropelladas por coches el martes, según confirmaron las autoridades a la Canadian Broadcasting Corporation. La piel gris y resbaladiza de los animales tiende a camuflarse en la carretera.

No hay mucho que los vecinos puedan hacer al respecto, dado que regulaciones nacionales prohíben tocar a los mamíferos marinos. En consecuencia se han visto sometidos a observar a las pobres criaturas mientras buscan comida y agua, a menudo a los gritos.

«Esto es perturbador para los residentes», dijo la alcaldesa de la ciudad, Sheila Fitzgerald, a CTV News. «Estamos recibiendo una avalancha de llamadas telefónicas de gente que dice: `Tienes que hacer algo. Las focas están en mi puerta de entrada,’ o «Las focas, las veo sufriendo.»»

«Es una pena mirarlos», agregó la alcaldesa. «Quiero decir, no han comido».

Puede que las focas estén desconcertadas por su nuevo entorno, pero la razón por la que han llegado a tierra es sencilla. Científicos del Departamento de Pesca y Océanos (DFO) del país dijeron a los medios de comunicación canadienses que las focas arpa emigran hacia el sur desde el Ártico cada invierno. Al principio de la temporada, cuando todavía está relativamente caliente, tiende a haber poco hielo cerca de la orilla, por lo que los animales se pegan a la costa. Pero cuando el agua se congela detrás de ellos, pueden tener dificultades para volver al mar abierto. Desorientados, algunos se dirigen a la tierra.

El problema podría agravarse con el paso del tiempo. Fitzgerald le dijo a NPR que los animales se están debilitando y volviendo perezosos. «Están cada vez más cansados y letárgicos», dijo. No hay un suministro de alimentos para mantenerlos durante el invierno, pero los animales, que típicamente van a la tierra sólo para reproducirse y descansar, no tienen energía para seguir adelante.

El DFO dijo el jueves que está tratando de controlar la situación, con la ayuda de la Real Policía Montada de Canadá en Terranova y Labrador.

La agencia federal dijo que sus oficiales ya han removido algunas focas y continúan haciéndolo. Un equipo de rescate ha sido enviado a Roddickton-Bide Arm para asistir a las autoridades.

«Seguiremos trabajando con la comunidad para garantizar la seguridad de todos y para determinar los pasos a seguir», prometió el DFO, recordando a los canadienses que no deben acercarse a las focas. «La interacción humana puede perturbar los procesos biológicos de un animal y puede resultar en su lesión o muerte.»

Pero algunos residentes permaneces escépticos con respecto a lo que se puede hacer, observando que el problema se remonta a semanas atrás y que cada vez más focas llegan a tierra.

infobae

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