Guaraní aguanta devaluación regional


En lo que va del año, el guaraní bajó apenas 4% en su cotización con respecto al dólar, en un contexto de devaluación de las principales divisas. Con un peso argentino que ya cayó más del 73% y real 30,72%, analistas advierten sobre el efecto contagio, que recrudece el contrabando.

En medio de una devaluación importante que sufren las principales divisas de las economías emergentes en comparación al dólar, el guaraní es probablemente una de las pocas monedas que se mantienen en línea con las expectativas. En lo que va del año, la moneda local bajó alrededor del 4% y menos del 3% en el lapso de un año, cotizando esta semana a un pico de 5.770 por dólar.

Para el analista Amílcar Ferreira, este comportamiento de la moneda local está en línea con lo que se espera para una economía estable como la nuestra, con una inflación baja del 4% y con pocos flujos de capitales financieros en el mundo. Estima además que el BCP se mantendrá prudente respecto a las intervenciones, dejando que el guaraní ceda unos puntos.

Detalló que la incertidumbre financiera a nivel mundial en los últimos meses, generada a partir de una guerra comercial y cambios de reglas establecidos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha incidido fuertemente en la decisión de los agentes hacia inversiones más seguras, por lo que han disminuido las participaciones en países emergentes. Entre los más afectados por esta incertidumbre figuran nuestros vecinos y principales socios comerciales, Brasil y Argentina.

En lo que va de este año, el peso argentino se devaluó más del 50% frente al dólar, situación que le resta competitividad a los productos paraguayos frente a los argentinos. Este efecto explica la merma de turistas desde dicho país hacia el nuestro para compras en los locales comerciales. Por el contrario, ahora ya se observan focos de venta de productos argentinos de contrabando en distintos puntos del país.

En lo que respecta al real brasileño, ya acumula una devaluación del 30,72% en lo que va del año, requiriéndose de 4,15 reales por cada dólar.

Ferreira advirtió que una disparada del dólar en Brasil nos puede afectar por la vía del comercio fronterizo, principalmente. Esto hace que el brasileño promedio tenga un menor poder de compra en dólares y eso va a afectar el comercio en frontera”, detalló. Sobre el punto, recordó que la última crisis política que tuvo Brasil, con la destitución de la entonces presidenta Dilma Rousseff, que se conjugó con la económica, la actividad comercial en la frontera cayó casi 50%.

El analista advierte además que en esta ocasión, la disminución de las ventas podría estar en un rango cercano al 30%, debido a la merma de compra de los brasileños.

La Cámara de Comercio y Servicios de Ciudad del Este ha estimado en estos días que unas 2.500 personas ya perdieron su empleo a raíz de la crisis del comercio fronterizo en lo que va de 2018.

abc

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