¿Alimentos procesados o frutas?


¿Un alimento procesado o una fruta? ¿Cuál conviene más al bolsillo y a la salud? La alimentación sana muchas veces es más cara; sin embargo, saber optar por una comida más saludable a la larga puede ahorrarnos mucho.

Desde el Ministerio de Salud siempre se recomienda optar por una alimentación sana para prevenir enfermedades, cambiando no las comidas, sino los ingredientes. Por ejemplo, consumir una empanada al horno antes que la frita. Además, el Instituto Nacional de Alimentación y Nutrición (INAN) trabaja desde hace varios años en las guías alimentarias y desde 2010 con las cantinas saludables, con el objetivo de mejorar los hábitos alimenticios en Paraguay.

Al respecto, la Lic. Rosalva Canela, jefa del Departamento de Promoción Nutricional del Instituto Nacional de Alimentación y Nutrición (INAN), insta a optar siempre por la alimentación sana. Principalmente, recomienda el consumo de frutas y verduras, que aportan vitaminas, minerales, agua y fibra al cuerpo, e insta evitar lo más que se pueda las comidas rápidas (procesadas) y las envasadas (ultraprocesadas), que solo aportan grasa y sodio al cuerpo.

“Desde el INAN tenemos 12 guías para una buena alimentación sana. Se recomienda siempre optar por las frutas, verduras crudas y cocidas, además de consumir agua y cereales”, dijo la nutricionista.

Cambiar los hábitos alimenticios ayuda a prevenir un montón de enfermedades como la obesidad, el colesterol o la diabetes.

Canela explicó que un alto porcentaje de las enfermedades crónicas no transmisibles son prevenibles con una buena conducta alimentaria, pero también en este punto se debe tener en cuenta el factor genético.

“Comer sano puede ayudarnos a reducir las posibilidades de tener diabetes, hipertensión u obesidad. Sin embargo, se debe tener en cuenta también el factor genético; una diabetes puede ser hereditaria si un familiar tiene”, dijo la Lic. Canela.

Desde el INAN tenemos el ejemplo de la olla nutricional que incluye frutas, verduras, lácteos, cereales, legumbres, carnes y azúcares. Se recomienda, por ejemplo, consumir verduras y fruta todos los días, así como cereales. Sin embargo, se insta a comer huevos solo dos veces por semana y carne día de por medio. Los azúcares se debe consumir en cantidades muy pequeñas

Hay que tener en cuenta también que la alimentación en nuestro país contiene muchas calorías. El paraguayo consume mucha carne, frituras pastas y masas; además, acompaña siempre sus platos con pan o mandioca. El alto consumo de comidas procesadas y ultraprocesadas está relacionado directamente con la obesidad, que afecta al 60% de la población adulta.

Esto también viene relacionado con la rutina cada vez más sedentaria, por el estilo de vida y el trabajo, pero la alimentación sigue siendo la misma.

La licenciada Canela indicó que se debe cambiar el estilo de vida. Sin embargo, manifestó que el replanteo pasa no precisamente por cambiar la alimentación, sino los ingredientes que se utilizan para la elaboración de los alimentos. Aconsejó empezar por utilizar carnes magras, pucheros sin huesos, cambiar las frituras por los alimentos hechos al horno; por ejemplo, en lugar de comer empanadas fritas elegirlas al horno; beber jugos naturales y evitar las bebidas gaseosas.

ES CARO COMER SALUDABLE
La nutricionista refirió la importancia de aumentar el consumo de frutas y verduras, lácteos y agua potable. Precisó que las verduras y frutas debemos consumirlas en 5 porciones por día, ya que los paraguayos las consumimos muy poco, pese a la alta disponibilidad.

“Las frutas tenemos que consumir todos los días. Es cierto que la comida rápida puede ser más barata si uno compra de un establecimiento que no cumple con todos los estándares de calidad y de higiene”, puntualizó Canela.

El gran problema que surge es que la alimentación sana es más cara. Una empanada frita es más barata que una fruta. Por ejemplo: tres empanadas cuestan como mínimo G. 7.500, mientras que tres manzanas se consiguen por G. 10.000.

Los vegetales se vuelven más caros y la comida chatarra se consigue más barata. Y, como consecuencia, la obesidad se eleva en el país: más de 50% de la población adulta la sufre y casi el 20% de los niños van caminos a ser obesos.

Por ejemplo, una ensalada de vegetales verdes, tomate, huevo y queso ronda como mínimo los G. 20.000, mientras que un plato de guiso de fideos o papa frita y milanesa ronda los G. 15.000.

Una empanada frita con pan cuesta mínimo G. 2.500; en contrapartida, una empanada al horno está a más de G. 5.000. Un vaso de jugo de frutas licuado está como mínimo a G. 4.000, en tanto que una botella pequeña de gaseosa solo se consigue a G. 2.000.

abc

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