Ambiente y su cuidado


El propósito es adquirir e insistir en comportamientos y hábitos simples y de fácil observancia o realización en el hogar, lugar de trabajo, oficia, finca del productor, lugares de recreación, clubes sociales, deportivos y demás entornos.

En este contexto, lo cierto es que todas las acciones y actividades educativas que puedan realizarse a favor de la preservación del ambiente, humedales, suelos, agua, especies de flora, fauna y abejas nativas, por más pequeñas que sean o parezcan, tienen un inmenso valor y contribuyen, sin duda, a contar con ciudadanos mejor preparados, más sensibles y, por supuesto, al cuidado de un entorno que, incluso, el ser humano necesita para un mejor bienestar. Es lo que en cierta ocasión señaló Kofi Annan, el séptimo secretario general de las Naciones Unidas: “Salvaguardar el ambiente es un principio rector de todo nuestro trabajo en el apoyo del desarrollo sostenible; es un componente esencial en la erradicación de la pobreza y uno de los cimientos de la paz”. Pero para esto es importante construir con sabiduría y no destruir.

SUGERENCIAS

Practicar el uso eficiente y responsable del agua tanto para higiene personal como riego en jardines, huertas, fincas y emprendimientos comerciales, además de lavado de vehículos y veredas. Utilizar focos de bajo consumo; emplear equipos que utilicen energías limpias, como la solar; aerogeneradores, molinos de viento; estos últimos son apropiados para las fincas y establecimientos agrícolas. Preferir los medios de comunicación electrónicos, para disminuir el uso del papel, e imprimir solo lo indispensable y reutilizar las hojas que así lo permitan. En cuanto a la problemática de los residuos, es bien conocida la estrategia de aplicar las tres R: reducir el volumen de desperdicios que se generan; reutilizar, al menos, una parte de los residuos que se producen (por ejemplo, los envases de plástico para riego; cultivar hortalizas, aromáticas o plantas de jardín) y reciclar, sobre todo, los equipos y aparatos electrónicos. Emplear productos químicos de limpieza biodegradables sin fosfatos, bolsas biodegradables de papel o tela, pilas recargables o aquellas sin mercurio ni cadmio. Evitar los envases y productos en aerosoles, sustituyéndolos por aquellos con mecanismos de pulverización menos contaminantes.

EN EL CAMPO

A nivel rural, promover la agroecología, la aplicación de las buenas prácticas agrícolas, la producción sin el uso de insumos químicos, las actividades agrosilvopastoriles, el laboreo mínimo o labranza cero de los suelos agrícolas, la rotación de cultivos; el uso de agrodefensivos no tóxicos para las abejas y otros insectos, y de baja toxicidad para las personas. Además, cuidar los árboles nativos, reforestar, cuidar los arbolitos plantados y preservar la vida silvestre.

Ing. Agr. Fernando Díaz Shenker
Especialista en Comunicación Rural

Abc

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