Macri trabaja para un giro del Mercosur contra el chavismo


El triunfo presidencial de Mauricio Macri en la Argentina ha generado también cambios en la región, especialmente respecto de la situación de Venezuela, que se agrava por estas horas.

Brasil, Uruguay y Paraguay temen que sea indefendible la permanencia de la Venezuela de Nicolas Maduro en el Mercosur. Bolivia no tendría voz en este caso, ya que aún no es miembro pleno del bloque.

El presidente electo ya adelantó que el próximo 21 de diciembre, en lo que será su primera cumbre del bloque regional, pedirá que se aplique la cláusula democrática al país caribeño, plagado de presos políticos y violencia contra los opositores al chavismo. Macri ya había pedido públicamente la liberación del dirigente opositor, Leopoldo López, y su esposa Lilian Tintori, se subió al escenario de la victoria de Cambiemos el 22 de noviembre.

Pero la fecha clave es el 6 de diciembre, cuando se realicen las elecciones legislativas, resistidas por Maduro, debido a que las encuestas marcan la posible victoria de la oposición. Hasta ahora, Brasil ha sido el encargado de presionar y negociar con el presidente venezolano una salida que garantice la trasparencia de los comicios. Sin embargo, la situación se complica.

El miércoles fue asesinado un líder opositor, Luis Manuel Díaz, en pleno acto de campaña. Y los tiroteos a los candidatos no chavistas han dejado, sólo esta semana, decena de heridos. En este contexto irrumpe el reclamo de Macri. “Me comprometí y vamos a invocar la cláusula democrática. Es lo que corresponde por los abusos que hace en la persecución de los opositores y la libertad de expresión”, adelantó.

El Protocolo de Ushuaia, firmado en 1998, establece que “la plena vigencia de las instituciones democráticas es condición esencial para el desarrollo de los procesos de integración entre los Estados”. La idea de expulsar a Venezuela del bloque es resistida, sobre todo por Brasil y Uruguay. Y claro, fue hasta ahora rechazada por la Argentina de Cristina Kirchner, alineada con el gobierno chavista.

Sin embargo, las cosas están cambiando al ritmo de Cambiemos. Porque, lo admitieron fuentes diplomáticas brasileñas a 3Días, “no podremos defender a Maduro si las elecciones no se ajustan a derecho”. Y añadieron que “de ningún modo queremos que la posición sobre Venezuela condicione la nueva etapa de las relaciones entre la Argentina y Brasil, por lo que nos vamos a poner de acuerdo”.

La irrupción de Macri movilizó un replanteo en la región. Y genera expectativas en la oposición venezolana, encabezada por Henrique Capriles, como así también en EE.UU., históricamente crítico del chavismo.

Esta semana, el canciller brasileño, Mauro Vieira, compareció ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado y la oposición le preguntó sobre las declaraciones de Macri. Vieira se limitó a decir que “no se puede juzgar a priori lo que sucederá” en las elecciones del 6D.

Pero el senador opositor Aloysio Nunes, fue tajante: “La amenaza de una turbulencia inaudita, que hasta pudiera llevar a un baño de sangre” frente a la que Brasil y el Mercosur, señaló, “no pueden seguir en silencio”.

El frente uruguayo es más cerrado. El canciller, Rodolfo Nin Novoa, aseguró que “todavía están dadas las condiciones para no aplicar esa cláusula” y, de hecho, “está lejos de la alteración en el orden democrático”. Y el propio presidente, Tabaré Vazquez, fue criticado por su falta de definiciones al ser consultado sobre la intención de Macri: “Cuando sea planteado oficialmente lo estudiaremos y veremos”, fue su postura.

En el Mercosur, el jefe de estado paraguayo, Horacio Cartes, sería el principal aliado de Macri. “Tomamos nota”, aseguró su canciller Eladio Loizada, ante la pregunta sobre lo dicho por el presidente electo, a quien conoce del mundo del fútbol. Desde la OEA, su secretario general y ex canciller de José Mujica, Luis Almagro, sorprendió con un comunicado: “El asesinato de un dirigente es una herida de muerte a la democracia y una sucesión de hechos de violencia política en un proceso electoral es la muerte de ‘mucha democracia’”. Y reclamó en nombre de la OEA a Maduro “el cese de toda violencia; transformar la contienda electoral en una fiesta y no en un ejercicio de fuerza, violencia y miedo, y garantías para todos”.

De cómo se desarrollen las elecciones del 6 de diciembre dependerá que Mauricio Macri, cuente o no con el apoyo del Mercosur para suspender a Venezuela. Pero lo cierto es que la escalada de violencia y las amenazas de Maduro, de “sacar a los militares a la calle” si el chavismo pierde los comicios, sumado a la posibilidad de un fraude electoral, se tornan indefendibles, por lo que Macri podría obtener su primer logro diplomático en lo que será su debut en una cumbre presidencial, el 21 de diciembre.

5dias

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>